lunes 23 de mayo de 2011

NO, yo no ejercí MI derecho al voto.

Bueno, no suelo hablar de política, pero esta última semana todo el mundo en general ha conseguido tocarme esa parte sensible que todos tenemos entre las piernas. Por lo visto aquí sólo es demócrata el que va a votar, y este quiere que todo el mundo vote por cojones. Si no votas; o eres un conformista, o eres un vago que prefiere quedarse en la cama durmiendo la mona. Si no votas no tienes derecho a protestar, incluso hoy he leído por ahí que al que no vota le deberían de quitar este derecho por diez años. Pues bien, no sé si estaré mal informado, pero creo que el voto es un derecho, no una obligación. Vamos, que si hay alguien a quien yo crea que merece la pena votarle le votaré, pero desde mi punto de vista solo veo un país gobernado por ladrones que piensan en engordar su bolsillo y en salir elegidos en las urnas a toda costa para mantener su nivel de vida, sueldo, chanchullos y demás... No veo que ningún político se preocupe por los problemas del pueblo ni haga el menor movimiento por solucionarlos, al contrario, cada medida que se toma últimamente es para apretar más la soga que tenemos en el cuello.

Acabando que creo que ya he escrito más de lo que el tema se merece. El 22 de Mayo me levanté a las 7:00 h, y estuve trabajando hasta las 10:00, creo que si no fui a votar no fue por ser un vago, si no porque no me sale de los cojones votar a trápalas, embusteros, ladrones, etc… (nótese que pongo etc… porque se podrían llenar varias páginas de seguir escribiendo) Para mí actualmente ir a votar es como si me dicen: “¿qué prefieres que te corte, el brazo derecho o el izquierdo?. La respuesta lógica sería: “Pues no me corte usted ninguno”, de modo que querer obligarme a votar es como obligarme a perder un brazo. No tengo a quien votar, y no voy a participar en el juego que se traen votando en blanco, si el juego no me gusta yo no juego.

Bueno, lo único que quería con esto es que al igual que se respeta a quien ejerce el derecho al voto también se respete a los que esta vez no lo hemos ejercido, que nuestras razones tenemos, y son tan válidas como todas las que animan a votar.